Psicoanálisis de un cerebro extirpado

Los pensamientos, reflexiones, paranoias y delirios de una simple mortal

Enfrentarse a la tristeza…

Hay días en los que las lágrimas son inevitables, son ese 10% de nuestras vidas que no podemos controlar, porque en ese porcentaje nos suceden cosas ajenos a nuestra voluntad. La cuestión es que ahora, después de llorar, después de tener los ojos con moratones y la piel castigada, después de que mi lengua sepa a salada, es el momento de recomponerme, no de manera brusca porque realmente todo crujiría y solo me serviría para volverme a caer. Pero si para ir pensando, ir racionalizando lo que me ha ocurrido y darle la importancia justa que tiene, y no permitir que este hecho, es decir, que un hecho en un punto concreto haga que me venga abajo y me plantee todo, haciéndome retroceder todos los pasos que he avanzado…
Es el momento de sentirse triste, de terminar de secar las lágrimas y de saber que aunque ahora todo sea negro mañana será un día mejor, en lugar de anteceder chubascos e incluso tormentas, porque en el fondo somos todos un poco videntes dependiendo de nuestra actitud y si pensamos que algo va a ocurrir, aunque todo apunte en otra dirección, nuestra actitud será el principal factor en cumplir esta premonición…. Aunque ahora cueste y siga estando triste, porque no voy a intentar inventarme rollos para estar feliz cuando no lo estoy, simplemente cogida de la mano a ese pesar, pensaré en que mañana el día puede amanecer mejor, no se aunque la pena invada mi alma tengo que pensar en lo que podría hacer para que mañana fuese un día mejor, es decir una de cal y una de arena porque sino. No podemos negar el dolor, pero tampoco hacerlo el motor de nuestra vida, ambas acaban en catástrofes y lo cierto es que aunque tenga días tristes, aunque me pasen cosas horribles, desde que intento tomarlo todo con otra filosofía, actúo diferente, no es que no me afecte porque ahora mismo me siento hecha una mierda, pero si es cierto que me detengo a pensar que no es un sentimiento que va a estar ahí para siempre, al menso no si yo hago algo por evitarlo, y eso es lo que intento, pensar en que aunque ahora me sienta miserable mañana no todo será tan grave si me esfuerzo en que mi día sea bueno y no simplemente me dejo llevar por la amargura del que he tenido hoy.

” Aquel que tiene un porqué para vivir, puede enfrentarse a todos los “cómos”

Friedrich Nietzsche

About these ads

No comments yet»

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: